por la carencia de una "memoria corporativa": datos, informaciones y conocimientos requeridos para funcionar de manera eficiente.
Cuando los procesos no se estandarizan, corremos el peligro de crear colaboradores expertos en el caos. Situación que se extiende por años y únicamente se evidencia a la falta del recurso.
La información sobre el proceso y la actualización de los cambios o situaciones ocurridas en su funcionamiento, debe residir en un repositorio de información disponible y seguro.
La carencia de interfaces amigables, evitan que los usuarios interactúen con los respositorios establecidos, creando memorias personales desconectadas de la organización.
La línea de mando dentro del negocio, necesita empoderar a las distintas unidades el negocio; los datos del repositorio son levantados y clasificados por los colaboradores en su gestión diaria.